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Entrevistas 2:

Youtuber y escritora

Laura Tárraga Vañó: «Me despierto a las seis y media, me siento en la cama y escribo mis 600 palabras»

La escritora define su trabajo como «angustioso, creativo, constante y con libertad» y, además, defiende que «lo importante es la historia que tienes que contar, da igual el género»

L.Gutiber

 

                     

Nació en Alcoy, Valencia, y tan solo tenía diez años cuando ya continuaba para su hermana las películas más famosas, dándoles otro final. Con veintidós publicó su primer libro: Infortunium – Guardiana de almas, una distopía ficticia basada en el futuro y en los viajes en el tiempo. La editorial con la que autopublico es Círculo Rojo.

 

¿Cómo definiría usted su trabajo como escritora?

–Considero mi trabajo un poco agobiante, aunque tienes mucho espacio y vas más a tu aire. Es estresante sobre todo si ya te han leído porque tienes que superar la expectativa. Aunque quieras escribir un poco pensando que crear es lo que te gusta sigues teniendo miedo y vergüenza de lo que piensen tus lectores. Yo lo definiría así, angustioso, creativo, constante y con libertad.

–En su biografía pone que lleva desde los 10 años inventando historias para su hermana pequeña. ¿De dónde le viene ese don de poder crear tanto personajes como sucesos que no son reales?

Lo que creaba con mi hermana no eran míos por así decirlo, la mayoría eran películas Disney o Harry Potter y yo les daba otro final para mi hermana. Empecé a crear personajes más de mayor.  A lo mejor es algo innato, me gusta pensar que lo es, pero creo que vas aprendiendo también porque leyendo historias mías de hace años te das cuenta que mis personajes eran piedras. Así que es un poco la practica e ir aprendiendo tanto de libros como de series o películas.

 

–Su familia, ¿cómo fue cuando se enteraron de que quería ser escritora?

Yo creo que como siempre ha estado ahí en mí no se sorprendieron. De hecho, mi padre es muy emprendedor y siempre me anima e incita a que siga para adelante. Mi hermana me apoya, pero no me lee y mi madre es mi primera lectora, siempre que acabo ella es la primera que lee. Entonces es muy importante para mí su opinión. 

 

-También cuenta que empezó Historia del Arte en la Universidad Computense de Madrid, en 2012, y después de un año volvió a su ciudad natal ¿Por qué lo dejó?

–Yo siempre había querido ser periodista, era mi principal meta para poder publicar un libro ya que muchos escritores han estudiado periodismo. Así que pensaba que era una manera de conseguir meterme en ese mundo. Lo que pasó es que las notas en selectividad caen, con las hormonas mas todo, y en mi caso fueron horribles. Por lo tanto, el resultado no me dio para lo que quería y como en bachiller descubrí Historia del Arte y me gustaba, me animé a probarlo. Al final descubrí que esa carrera no era para mí, no estaba a gusto, no me sentía bien en ese grado. Preferí dejarlo, pensarlo y ya decidir qué hacer con mi vida. Fue una crisis existencial.

Hoy en día estudia Turismo en la Universidad de Alicante. ¿Estas usted contenta con esta carrera?

–Sí, porque además ahora he aprendido a sacarle partido a todo lo que estudio, da igual lo que sea, pienso que esa información en mi mente no va a ser en vano, va a servir para algo. Es verdad que tiene más asignaturas inútiles de lo que pensaba, pero es una carrera que está muy bien, me gusta.

Muchos adolescentes al llegar a bachiller no saben qué carrera seguir y temen equivocarse, ¿se arrepiente usted de haber elegido Historia del Arte? ¿Cree que es un año perdido?

–No, no porque estudiar historia del arte me ayudo a madurar ya que tuve que ir sola a Madrid con 18 años. Con esta edad creo que te ponen mucha presión para escoger una carrera, entonces es normal equivocarse. Yo me fui a vivir a una ciudad a 600km de mi casa sin conocer a nadie y me hizo madurar de golpe, tenía que cocinar, ir por calles que no conocía y todas esas cosas que crees que son fáciles, pero no lo son. No lo cambiaría, encima conocí a mucha gente, de hecho, sin esa etapa de mi vida no hubiera creado mi libro.

En un video dice que se levanta a las seis y utiliza 30 minutos para escribir 600 palabras. ¿Escribe cada día?

–Ahora no, estoy de exámenes por lo que no me lo puedo permitir, pero sino sí que lo haría. Me despierto a las seis y media, me siento en la cama y me pongo a escribir mis 600 palabras y luego ya me pongo en marcha con el día, pero siempre después de crear.

 

No te pasa que sabes lo que tiene que ocurrir, pero no consigues concentrarte porque tu mente está bloqueada y terminas quedándote en ese punto un tiempo. ¿Cuánto ha sido lo máximo que ha estado sin escribir?

–Un mes, un año… Depende la historia, te quedas mirando la pantalla sin saber cómo seguir. Y es una tontería porque sabes cuál es la próxima escena, pero no sabes cómo unirlas. A mí lo que me ayuda montón es la lluvia de idas, leer libros que, aunque no tenga nada que ver descubras que eso es lo que quieres trasmitir, ese sentimiento que te ha provocado o una esa palabra. Pero he estado años sin escribir por no tener una idea buena.

 

¿Cuáles han sido y son sus escritores preferidos?

–Sonará a cliché pero J.K.Rowling es como una meta, por ese mundo que construye, por la complicación de ese mundo. Luego internacionales Iria G. Parente y Selene M. Pascual, son de mis favoritas. Gema Bonnín también me gusta mucho como escribe, y Carlos Ruiz Zafón.

¿Por qué ficción?

– La realidad me aburre, aunque ahora estoy escribiendo una novela contemporánea. Pero la ficción es el tema que más me gusta porque hay que inventarse lo que ocurre. Sin embargo, creo que lo importante es la historia que tienen que contar, da igual el género.

¿Y otros géneros como terror, comedia...?

–He escrito ciencia ficción, romance –pasteladas que me sorprenden hasta a mí– histórica, fantasía, contemporánea que es la de ahora, distopías e incluso un thriller. No me cierro a ningún género.

 

Hay un detalle que me gusta mucho en sus libros y son los pensamientos que tiene Azel, como los presenta, en cursiva. ¿Cómo se le ocurrió esa idea? No muchos escritores usan esa técnica.

–Se me ocurrió leyendo Sueños de piedra de Iria G. Parente y Selene M. Pascual, porque esta contado por dos personajes, uno es Lynne y otro el príncipe Arthmael. Este último tiene una vocecilla interior, no está en cursiva, pero de vez en cuando suelta algo. Me hizo gracia ese detalle y quise explotarlo y hacerlo más exagerado, aunque al principio no estaba muy segura hasta que una chica me recomendó ponerlo en cursiva. Aun así, es solo algo de mi personaje Azel, no lo he usado en otros.

 

Hay mucha gente que no entiende cómo pueden gustar tanto las historias de ficción porque lo que no puede ser real no les gusta, ¿qué les diría usted?

–Yo creo que es porque no han encontrado una historia que les guste de ficción aún, yo creía que lo real, lo contemporáneo, no me gustaba, pero después conocí los libros de Laia Soler y me encantó. Yo le diría que no se cerrara y probara.

 

Si pudiera volver atrás, con los conocimientos que tiene ahora, y volvieses a cuando estabas pensando publicar, ¿cambiaría algo? ¿qué consejo se daría?

–La verdad que me ha salido todo tan bien que me dejaría otra vez a ciegas y me dejaría probar. Me dejé llevar tanto… y fue todo tan genial, incluso los recibimientos, que no me daría ningún consejo.

Ahora estas trabajando en dos ideas, Proyecto D y Proyecto Kennet. ¿Son futuros libros que le gustaría publicar?

Proyecto Kennet es un spin off de un personaje de Infortunium, que empecé a escribir, pero se quedó ahí. Proyecto D es una novela que escribí en tres-cuatro meses y me encanta, es un escrito que quiero que vea la luz, porque trasmite un mensaje de estos serios, que está en una distopía como mi anterior historia.

¿Qué consejo le daría a alguien que quiere publicar?

–Paciencia. Si quiere publicar por vía tradicional son muy lentos, muy muy lentos, y que si le dicen que no que no se desanime y que piense cosas como que a Laura Gallego García le rechazaron 12 veces y a J.K.Rowling 7 u 8 editoriales. Que no se deprima que encima también pueden publicar porque hay muchos autores famosos que empezaron así, encima Amazon es gratuito y puede hacerlo así. Autopublicar es un buen medio para hacerte ver, para que te conozcan.

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